¿QUE ES LA POLITICA MONETARIA Y CUALES SON SUS EFECTOS

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AURELIO JIMENEZ-

@aurelio_guer-

España, como país miembro de la Unión Europea y más concretamente de la Zona Euro, está sometida a los dictámenes de Bruselas en materia de política monetaria. Esta situación es lógica, ya que el común denominador de toda unión monetaria es la de compartir la misma moneda, circunstancia que obliga a que la política monetaria sea única en toda el área y a que exista un órgano responsable común para todos los países: el Banco Central Europe (BCE) en el caso de la zona euro, encargado de tomar todas las decisiones relativas a política monetaria.

Del mismo modo, la instrumentalización de la política monetaria ha de llevarse a cabo siguiendo unos criterios homogéneos para todos los países implicados, y se ejecuta mediante mecanismos accesibles en igualdad de condiciones para todas las instituciones financieras de cualquier parte de la Eurozona.

En este sentido, entres los meses de octubre y diciembre de 1998 el Consejo de Gobierno del BCE especificó la estrategia de política monetaria que desarrollaría el Sistema Europeo de Bancos Centrales (SEBC) a partir del 1 de enero de 1999. El objetivo último estaba claro: mantener la estabilidad de los precios, tal y como se señalaba incluso en el propio Tratado de la Unión Europea (TUE).

Con el objetivo de determinar la evolución de este objetivo principal, los diferentes países de la UE utilizan una serie de indicadores económicos que permiten a la autoridad monetaria anticipar el la evolución de la inflación. Nos referimos a indicadores de expectativas económicas (crecimiento de salarios, costes, etc), a indicadores de la propia coyuntura económica (IPC, PIB, tasa de paro, etc) y a los grandes agregados monetarios (M1, M2, M3 y ALP).

Atendiendo a la naturaleza de los instrumentos de política monetariaaplicados, el SEBC puede ejecutar distintos tipos de política monetaria. Repasamos estos instrumentos:

Mecanismo de reservas mínimas.

El propio Banco de España los define como depósitos que las entidades de contrapartida deben mantener obligatoriamente en los bancos centrales nacionales. Son un instrumento de política monetaria que afecta a las necesidades estructurales de liquidez del mercado y permite estabilizar los tipos de interés a corto plazo.

En el Eurosistema, las reservas mínimas se calculan aplicando un coeficiente, actualmente el 1%, llamado coeficiente de reservas o coeficiente de caja, a los saldos, a fin de mes, de determinados pasivos de las entidades de crédito, generalmente a plazos inferiores a dos años que, en conjunto, forman lo que se denomina base de reservas.

Las reservas así determinadas se deben mantener durante un período de un mes y se remuneran al tipo de interés de las operaciones principales de financiación del Eurosistema. El período de mantenimiento de reservas se inicia a partir del día de la liquidación de la primera operación principal de financiación posterior a la reunión del Consejo en la que tomen decisiones de política monetaria. Una entidad cumple las exigencias de mantenimiento de reservas durante ese mes si la media de los saldos diarios en su cuenta en el banco central no es inferior a la cantidad exigida.

En resumen, el mecanismo de reservas mínimas incrementa o reduce la liquidez del sistema bancario al obligar a las entidades de crédito de la zona euro a mantener un determinado coeficiente de caja, ya sea en el banco central correspondiente o en efectivo.

Sin lugar a dudas, son el instrumento principal de política monetaria europea. Estas operaciones desempeñan un papel fundamental en la política monetaria del Eurosistema a efectos de controlar el precio del dinero, así como a la hora de gestionar la cantidad de dinero en circulación.

OPERACIONES DE MERCADO ABIERTO

En las operaciones de mercado abierto, el BCE subasta periódicamente activos financieros a un tipo de interés, que puede ser fijo o variable, y en una cantidad determinada. El tipo de interés que fija el BCE en estas subastas es el principal referente para el conjunto de la economía porque, a su vez, los bancos comerciales se basan en este mismo tipo de interés para -incrementándolo un poco- ofrecerlo a sus clientes al prestarles dinero.

Como el propio Banco de España indica, teniendo en cuenta sus objetivos, periodicidad y procedimientos, las operaciones de mercado abierto del Eurosistema pueden dividirse en cuatro categorías: operaciones principales de financiación, operaciones de financiación a plazo más largo, operaciones de ajuste y operaciones estructurales.

Además, para las operaciones estructurales puede utilizarse la emisión de certificados de deuda y las operaciones simples, mientras que para la ejecución de las operaciones de ajuste puede emplearse operaciones simples, swaps de divisas y la captación de depósitos a plazo fijo.

LAS FACILIDADES PERMANNTES

Como su nombre indica, son facilidades de liquidez que reciben los bancos comerciales del banco central de su país, instrumentalizadas mediante operaciones (a un solo día) de concesión de créditos (inyección de dinero) o de absorción de depósitos (retirada de dinero), según corresponda.

El precio del dinero y la cantidad de dinero en circulación se ven afectados por dichas facilidades. Dado que no requieren de la autorización del BCE, las facilidades permanentes don el único instrumento de política monetaria que pueden llegar a aplicar los bancos centrales de los países de la zona euro.

EFECTOS SOBRE LA ECONOMIA DE LAS POLITICAS MONETARIAS

Las decisiones de política monetaria única son adoptadas por el Consejo de Gobierno del BCE, y su ejecución es llevada a cabo por los bancos centrales de los países que forman parte de la zona euro. Básicamente, las decisiones de política monetaria versan sobre dos cuestiones fundamentales: la cantidad de dinero en circulación y el precio del dinero, dando lugar a políticas monetarias expansivas o restrictivas:

1. Política monetaria expansiva. Si se presta mayor cantidad de dinero a los bancos, se baja el tipo de interés o se disminuye el coeficiente de caja, el efecto inmediato es un aumento de la oferta monetaria, es decir, de la cantidad de dinero en circulación. Como consecuencia, al haber disponibilidad de abundante dinero barato prestado a las familias, bajan los tipos de ínterés y, a su vez, aumenta la renta disponible de las familias para consumir y de las empresas para invertir. Por tanto, los agentes económicos están dispuestos a pagar más por los bienes y los servicios que son objeto de consumo o de inversión y, en consecuencia, aumenta el volumen de la demanda agregada y suben la producción y el empleo.

En teoría, si las empresas son capaces de cubrir el cien por cien de la demanda con su producción, los precios no deberían subir. El problema aparece si la demanda aumenta y la producción no lo hace en la misma medida. En este caso se produciría una situación de escasez de bienes que se traduciría en inflación.

2. Política monetaria restrictiva La situación contraria, es decir, si se presta menor cantidad de dinero a los bancos, se sube el tipo de interés o se aumenta el coeficiente de caja, daría lugar a una reducción de la oferta monetaria. De esta forma, si resulta más difícil acceder a nuevos préstamos debido a la subida del precio del dinero, entonces las familias consumirán menos y las empresas invertirán menos, para compensar un pago de intereses tan elevado. Como consecuencia, descenderá el volumen de la demanda agregada y con ella la producción y el empleo. Ante la falta de demanda, los precios se estancarán e incluso podrán bajar.

Cortesía del blogsalmon

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