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Guerrilla colombiana del ELN deja en libertad periodistas holandeses habían secuestrado

Los periodistas se encuentran en perfectas condiciones

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COLOMBIA. -El Ejército de Liberación Nacional (ELN), la segunda organización guerrillera de Colombia, ha puesto este viernes en libertad a los dos periodistas holandeses que secuestró el pasado sábado en la región del Catacumbo, en el departamento de Norte de Santander, cerca de la frontera con Venezuela. La liberación, anunciada por el grupo insurgente a través de Twitter, ha sido confirmada a EL PAÍS por el comandante de la policía de Tibú, quien ha asegurado que los informadores se dirigen hacia esa localidad.

Los reporteros, que según el ELN se encuentran “en perfectas condiciones”, son Derk Johannes Bolt, de 62 años, y del cámara Ernest Marie Follender, de 58. Ambos desaparecieron cuando “se disponían a realizar un reportaje en el casco urbano de El Tarra”, un municipio azotado por la guerrilla donde hace un año fue secuestrada la corresponsal de El Mundo Salud Hernández-Mora.

A partir de ese momento, se sucedieron informaciones contradictorias sobre los responsables de esta acción. El mando central de esta guerrilla tardó tres días en verificar lo que califica de “arresto” y el jueves finalmente confirmó que tenía a los dos periodistas. “Derk Bolt y Eugenio Follender se encuentran en buen estado de salud y serán liberados”, afirmó. Los dos enviados del programa Spoorloos de la emisora pública de Holanda Kro-Ncrv, presentado por Bolt, ayuda a las personas adoptadas en ese país a encontrar sus padres biológicos por el mundo. Ese era el objetivo de su viaje a esa aldea colombiana, ubicada en una de las regiones más olvidadas por las autoridades, que sigue siendo un corredorestratégico para los grupos armados todavía activos como el mismo ELN o el Ejército Popular de Liberación, también conocido como Los Pelusos y relacionado con mafias y bandas de narcotraficantes.

Las fuerzas de seguridad apuntaron desde el principio a miembros del llamado Frente Héctor, enviaron un avión del ejército del aíre “para el reconocimiento del aérea general donde habrían ocurrido los hechos” y ordenaron “el ingreso al área de tropas con capacidades de operaciones especiales para implementar un cordón humanitario”. Fuentes del ELN justificaron que en esa zona, donde se instaló hace más de medio siglo, “la posibilidad de efectuar privaciones temporales de la libertad a personas desconocidas y ajenas a las comunidades se corresponde con una actitud preventiva, de ejercicio de protección y seguridad, natural para cualquier fuerza insurgente”.

Las conversaciones entre el Estado y la organización insurgente empezaron formalmente en febrero y apenas se han registrado avances. De hecho, uno de las razones de máxima fricción entre esta guerrilla y el Gobierno colombiano consiste precisamente en que no ha abandonado la práctica del secuestro. Humberto de la Calle, negociador jefe del Ejecutivo de Juan Manuel Santos con las FARC, ha afirmado a este propósito que “la liberación de los periodistas holandeses es un gesto en la dirección correcta. El ELN debe abandonar esa práctica para siempre”.

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