El 1.3% del PIB podría terminar con la pobreza en RD

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Para República Dominicana, se necesitarían recursos equivalentes a un 1.3% del producto interno bruto (PIB) para elevar la condición de los extremadamente pobres. Según el estudio Política Fiscal y Redistribución en la República Dominicana, publicado ayer por el Banco Mundial, la línea internacional de la pobreza, que es US$2.50 por persona/por día.

En base a ese dato, acabar con la pobreza extrema y asegurar que los pobres tengan acceso a educación y salud pública requeriría un aumento en recursos públicos equivalente a un 1.3% del PIB, en el caso de que los demás factores socioeconómicos queden iguales.

Al tratar sobre el impacto de la política fiscal en beneficio de los pobres, el Banco Mundial recomendó la eliminación gradual de las exenciones. “La eliminación gradual de ciertas exenciones podría tener un impacto negativo en la pobreza y la desigualdad. Exonerar los bienes incluidos en la canasta de consumo básico utilizados en la metodología que mide la pobreza nacional, junto con los servicios de salud y educación, a la vez de eliminar las exenciones menos progresivas, podría aumentar los ingresos en hasta 0.5% del PIB”, sostiene el resumen ejecutivo publicado en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec).

También, los especialistas del organismo financiero multilateral consideraron que la modificación de los criterios para la focalización del Bono Luz, Bonogas Hogar podría producir ahorros que combatirían la indigencia. Lo que plantea el informe es la exclusión gradual de los receptores de ayudas que pertenecen a la categoría tres del Sistema Único de Beneficiarios (Siuben), los cuales, se escribe en las conclusiones, no son pobres. La medida generaría recursos equivalentes al 0.1%  del PIB.

“Ya que tanto Bono Luz como Bonogas Hogar funcionan esencialmente como transferencias universales, una alternativa sería mantener a los beneficiarios no pobres, pero enfocar la futura ampliación de la cobertura en los pobres”, indicó el reporte del Banco Mundial.

Las autoridades dominicanas, estiman los investigadores, deberían ponderar el aumento de los montos transferidos mediante instrumentos bien focalizados, tales como Progresando con Solidaridad, “y dichas transferencias deben ser indexadas (o ajustadas) a la inflación. El Gobierno debe continuar afinando el mecanismo de focalización del Siuben y fortalecer la gestión de la Administradora de Subsidios Sociales (ADESS), los cuales han sido muy exitosos en la última década”.

El Banco Mundial acotó que el sector público dominicano sigue pagando los remanentes de programas extintos. “Un subsidio en la tarifa para la electricidad se produce para el consumo por debajo de 700 kilovatios hora al mes. Este se inició en el marco del Programa de Reducción de Apagones (PRA), el cual cobra una tarifa mínima para el suministro de electricidad a los hogares ubicados en áreas urbanas donde antes el fraude era generalizado. El programa ha sido formalmente desfasado, pero a algunos usuarios a menudo todavía se les cobra la cuota mínima por la falta de medidores en algunos barrios”, agregó.

Una nota del Banco Mundial sobre el lanzamiento del informe observó que durante las tres últimas décadas, República Dominicana se ha situado entre las economías de mayor crecimiento en América Latina y el Caribe. “De hecho, en 2014 y 2015 fue la economía que más creció a un promedio de 7.2% y se pronostica que su crecimiento económico seguirá robusto en 2016, en torno al 6%. Pero a pesar de los esfuerzos considerables del Gobierno para aumentar el gasto social, una capacidad limitada de recaudación ha restringido el alcance de sus políticas manteniendo deficiencias en la prestación de servicios públicos que disminuyen su impacto en los niveles de pobreza y desigualdad”, incluyó el documento de prensa.

((ALCANCE
ALGUNOS PROGRAMAS SON MÁS EFECTIVOS QUE OTROS

El informe Política Fiscal y Redistribución en la República Dominicana, publicado ayer por el Banco Mundial, sostuvo que la proporción total de la concentración del análisis fi scal del documento muestra que algunas de las transferencias directas del país son más efectivas que otras para llegar a los pobres.

“Alrededor del 52% del gasto público de Comer es Primero llega a los hogares pobres (con ingreso per cápita inferior a US$4 por día), 38% va a los vulnerables (entre US$4 y US$ 10 por día) y menos del 10% benefi – cia a hogares de clase media (por encima de US$10 por día por habitante)”, citó el informe publicado en el Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec).

En contraposición, el reporte estima que más del 60% del total del gasto por Bonogas Hogar y Bono Luz va a personas que no son pobres (que ganan más de US$4 por día), esto se relaciona con el hecho de que, a diferencia de las transferencias monetarias condicionadas, un grupo de los no-pobres, según el índice de calidad de vida de Siuben puede ser benefi ciario de estos programas.

“Esto hace que Bonogas Hogar y Bono Luz sean los únicos programas progresivos en términos relativos. En contraste, Comer es Primero y otras transferencias directas son progresivas, tanto en términos relativos y absolutos. Esto es así porque, además de representar una mayor proporción de los ingresos de mercado para los hogares pobres comparado con los no-pobres, también es mayor el monto total transferido para el primer grupo”, explicó el organismo fi nanciero de alcance global.

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