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CORRES PELIGRO SI COLOCAS LA BANDERA ESPAÑOLA EN TU BALCÓN

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BARCELONA, ESPAÑA.- La única pediatra de Balsareny, un municipio de 3.500 habitantes de la provincia de Barcelona, ha sido imputada por una jueza por negarse a atender a un niño de ocho años, hijo de una pareja a la que intentaron quemar la casa el pasado mes de diciembre por tener la bandera española en el balcón.

La doctora es la mujer del alcalde de la población, Isidre Viu, de la Esquerra Republicana per Catalunya, ERC, quien había anunciado en un medio de comunicación local que se propone echar de esa comunidad a los que califica como “ultras de extrema derecha”.

Cristina y Jordi, padres de tres hijos, ya sufrieron un primer aviso el pasado mes de diciembre. Durante la noche, unos desconocidos intentaron pegarle fuego a la bandera española que tenían colgada en el balcón, situado en un primer piso.

Como no lo consiguieron, los independentistas le pegaron fuego al felpudo del portal. La puerta de madera comenzó a arder, los cristales estallaron y los bomberos tuvieron que desalojar el edificio, debido a que la fuerte humareda había comenzado a penetrar en las viviendas.

El propio presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, telefoneó a la pareja para interesarse por su situación. Durante este tiempo, Cristina y Jordi se han sentido marcados en el pueblo en el que residen, gobernado por los independentistas de ERC.

La semana pasada, Cristina llevó a su hijo de 8 años, que se encontraba con fiebre, a la consulta de la única pediatra de la población, que es además la mujer del alcalde de ERC.  En un primer momento, la doctora no se negó a atender al niño. Pero pronto la conversación derivó hacia los acontecimientos del pasado mes de diciembre, hasta que la pediatra espetó a Cristina: “Es la última vez que atiendo a tu hijo, no lo traigas más porque no pienso volver a atenderle”.

Indignada, Cristina regresó a su casa con el pequeño y telefoneó a su marido para contarle lo que había ocurrido. Jordi salía del trabajo y ambos decidieron regresar a la consulta de la pediatra para pedirle explicaciones. Esta vez, Cristina tomó la precaución de activar la grabadora de su teléfono móvil. La conversación resultó especialmente agria y la doctora se reafirmó: la mujer del alcalde de ERC y única pediatra de Balsareny advirtió a la pareja que busque otro médico, porque no piensa volver a atender a su hijo.

Las cosas no quedaron aquí. Para cubrirse las espaldas, aquella misma tarde la doctora acudió a una Comisaría de los Mossos y denunció a los padres del niño por presuntos insultos y amenazas. Sin embargo, cuando fue llamada a declarar, Cristina aportó al juez la grabación de audio que había realizado en la consulta de la pediatra.

El juez pudo comprobar entonces que la doctora había mentido en su denuncia: Cristina y Jordi en ningún momento le insultaron ni le amenazaron, mientras que la pediatra se reafirmaba en su negativa a atender a su hijo. En consecuencia, el juez ha imputado ahora a la pediatra, como autora de un delito de falsa denuncia.

Hay otro detalle que no ha trascendido. El pasado mes de diciembre, después de que intentaran quemar su casa por colgar la bandera española, Cristina acudió a la Comisaría de Balsareny para denunciar los hechos. Sin embargo, los Mossos d’Esquadra se negaron a atenderle y le dijeron que la denuncia sólo podía ser presentada por el presidente de la comunidad de vecinos. Cristina tuvo que desplazarse junto a su abogada a Barcelona para poner la denuncia, que ahora ha sido derivada a un Juzgado de Manresa.

Cuando sucedieron los hechos, Jordi estaba citado a declarar como testigo por otro incidente registrado el pasado mes de septiembre en Balsareny, cuando los Mossos enviaron a prisión a un vecino de la localidad, Raúl Macià, que había colocado la bandera española en el balcón del Ayuntamiento (el alcalde se había negado a ponerla). En declaraciones a OKDIARIO, antes de ser detenido, Macià denunció que sufría una auténtica persecución por parte de los Mossos, desde que puso la enseña en el Ayuntamiento.

La abogada de la pareja estima que el incendio provocado en su casa podría ser un intento de coaccionar a Jordi para evitar que acuda a declarar en el juicio como testigo, lo que constituye un delito contra la Administración de Justicia castigado con hasta cuatro años de cárcel en el artículo 464 del Código Penal.

Datos de OkDiario

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